La competencia es para los perdedores

Esta es mi historia, o una de ellas…

Al igual que la mayoría de las empresas tradicionales actuales, la industria del alojamiento se enfrenta a una competencia feroz desconocida debido a una oferta excesiva, nuevos modelos de negocios como plataformas de alquiler a corto plazo y nuevos estilos de viaje para familias y amigos. Esta situación se agravará con el tiempo.

Una empresa hotelera tradicional ha centrado su estrategia en su singularidad, como deberían hacerlo todas las empresas. Este hotel de montaña ubicado a 2400 m de altura ha sido durante los últimos 30 años un atractivo únicamente para los esquiadores, ya que se encuentra encima  de la estación de esquí más grande de los Pirineos y se ha explotado solo durante las temporadas de invierno. Su aislamiento del resto de la población ha generado una ubicación paradisiaca para jóvenes esquiadores, aunque generalmente con presupuestos de viaje ajustados. Sin embargo, ¿es suficiente atraer a turistas de bajo presupuesto durante los escasos meses de invierno, soportando altos costos operativos y compartiendo parte de los escasos márgenes con las agencias de viajes? Ciertamente no.

Al ampliar la perspectiva de la propiedad, el hotel consigue olvidarse de sus clientes actuales y se centra en todos los no-clientes disponibles. A esta altitud, solo existen otros tres establecimientos similares en Europa y ninguno de ellos tiene acceso directo por carretera durante todo el año. Pero, ¿cuál es la ventaja de esto? Los atletas de alto rendimiento de diferentes especialidades están buscando desesperadamente alojamiento en altitud para mejorar su condición física de hipoxia y obtener mejores resultados cuando compiten en altitudes similares o inferiores. Les da una capacidad física adicional y marca la diferencia entre ganar un oro, plata o bronce, o ninguna medalla. ¿Qué harías en su lugar?

Además, el deporte atrae a más y más personas, ya sean profesionales, aficionados o deseosos en una actitud de «estar en forma» que era impensable hace 20 años. Actualmente, el deporte es una industria floreciente que mueve fácilmente a los fans y sobresale en capitalizar fondos. Este nuevo mercado permite que el hotel abra todo el año, atrae a entusiastas de altos ingresos y lo convierte en un nuevo negocio altamente rentable. El hotel se convierte en un club para apasionados del deporte. ¿Y la competencia? Pero, ¿¡¿qué competencia?!?

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